Amigo: Gaby y Maite
País: Indonesia
Canción: Tell the boys
El 2011 lo he terminado con amigos….en un excitante, a la par que inquietante surtido de de fiestas, cenas y orgías. Siempre he sido de hacerlo todo a la vez y a lo bruto. Es mi lado vasco por parte de abuela materna que me persigue.
El viernes me despedí de los chicos del curro con cava y encurtidos a ritmo de Frank Sinatra. Somos muy de Frank. Me encanta esa sensación de cogorza matutina que solo es posible antes de haber comido.
Después me cené con unos amigos. La máxima de la noche era que cada plato fuese de un país distinto. Y así fue. Cenamos delicias noruegas, exquisiteces francesas, delicatessen extremeñas que ríete tú de las francesas y cositas indonesias que picaban como si hubiésemos mordido el rabo al diablo.
Bebimos productos burgaleses y brindamos con caldos catalanes.
Hubo postres daneses comprados en Suecia. Porque a mi, siempre me ha gustado comprar mis postres daneses en Suecia. Saben mejor.
También hubo dulces extremeños que son lo más y chocolate alemán que estaba correcto.
La sobremesa estuvo bajo el influjo de Reino Unido.
La cosa acabó en orgía.
No os digo más, que estuvimos tuiteando borrachos…..eso que jamás debe hacerse. Pero a mi plim….pataflin.
El sábado estuve comiendo con otros amigos, que se metieron con mis zapatos de Ninja. Y es que mis amigos se hacen mayores y van directos al agujero en el que habitan seres vestidos de marrón. Yo los quiero, no obstante.
Un atasco me impidió despedirme de otros amigos, así que brindé con los coches de mi alrededor. La M30 puede ser un lugar fabuloso, como otro cualquiera para montar un fiesta.
La Nochevieja fue un tanto reveladora. Descubrir que la fascinación de tu familia por ciertos temas….. es terrible. Saber que el lexatín se extiende también. Siempre he preferido las drogas orgánicas y legales.
En Año nuevo, solo os contaré que vi a una persona, a la que no veía desde hacía un año exactamente. Que estaba gordo y muy muy señor. También se quedo espantado de mis zapatos de Ninja.
Os digo una cosa, mis zapatos ninja están agitando los cimientos de esta ciudad dormida.
Tell the boys by Sandie Shaw



8 comentarios:
Yo quisiera ver esos zapatos de ninja, a ver si son tan terribles como les parece a los que te los critican.
Son preciosos meg, pero fáciles de criticar, lo admito. Diferentes, tú sabes.
Son los zapatos que están separados en la punta no? que parece que tiene como dos dedos o pezuñas (no se me malinterprete, pezuña a modo explicativo y no literal...) XD
Sol, los de pezuña son :D
JOOOOOO, yo había puesto un comentario larguísimo en este post y la mierdecilla de firefox se cerró y lo borró. Qué rabia... de lo único que me acuerdo es que dije que tus zapatos son dignos de comentarios, aunque yo no sé aún si me gustan o no. Y que a veces es una quien se siente señora, y es una sensación muuuy chunga. Beso!
Denise, huye de esa sensación...huye, corre corre :D
A la gente le asusta lo que se salga de lo establecido, eso sí, cuando algo rompedor se pone de moda, todo el mundo a llevarlo, como los estampados multicolores de Desigual o los pantalones con el culo caido que antes llevaban raperos y ahora lleva mucha gente.
A mi me criticaron por llevar zapatos azules el día de mi boda, pero me dio igual, porque eran fantásticos y yo estaba divina.
Nuy guapa que lo he visto :)
Una vez vi una novia que enseñaba un (como se llame lo que debajo del vestido) de color verde intenso...y quedaba fenomenal
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