martes, septiembre 30, 2008

Autosuficiencia by Parálisis Permanente

Amigo: Masmi
País: EEUU (New York)
Canción: Autosuficiencia

Marisa me regala un tocadiscos retro.

Es muy mono. Es negro y plateado. Los bordes redondeados. Brillante.

Tiene de todo: Una radio que sintonizo manualmente. Un lector de CD. Un puerto USB. Es un curioso hibrido del pasado y presente.

Rescato los viejos vinilos que pululan por mi casa. The Cure, Parálisis Permanente, Shakespeare Sister, Deee-lite, B-movie, Morrissey, Aviador Dro, Ana Curra, The Smiths….

Ya no recordaba como suenan los discos.

Me gusta el chisporroteo que produce la aguja.

Me sorprendo cuando la música cesa tras solo cinco canciones. Hay que darle la vuelta.

Masmi, me regala un vinilo de The New York Dolls. Un arrebato nostálgico, supongo, que agradezco enormemente. La grabación es fantásticamente setentera. Suena como si tocasen en un antro de Manhattan.

Me teletransporto a la década del vicio.

¿Os apetece un guateque sideral?




lunes, septiembre 29, 2008

Almas perdidas by Baby Horror

Amigo: Teresa
País: Grecia, Italia y Turquía
Canción: Almas perdidas by Baby Horror

Termino con esta serie de post dedicados a mí viaje a Roma-Rodas y un cachito de Turquía.

Abro el libro de viajes que he ido escribiendo esos días.

Acaricio la arena de una playa que pegué en una de las hojas.


Miro los dibujos rápidos que tomé cuando estaba en la hamaca del jardín.




Recuerdo fragmentos muy interesantes.



Cierro el libro.


jueves, septiembre 25, 2008

Mármaris en Turquía

Amigo: Patxi
País: Mármaris (Turquía)
Canción: La tierra tembló by Baby Horror

Desde la costa norte de Rodas se ve Anatolia, la zona griega de Turquía.

Se adivina una costa misteriosa.

Somos aventureros. Nos lanzamos en barco hacía Turquía.

En el camino, comento con Marisa que estamos curtidos tras tanto viaje y que es díficil que nos engañen. Cosa que nos ocurrió en Egipto hace muchos años. Los pueblos árabes es lo que tienen. Son un pelín liantes.

Nada más pasar la aduana, un policía turco nos señala un autobús. Como androides nos subimos.
A los cinco minutos nos hacen bajar en una tienda de diamantes. No llevamos ni media hora en el país y comprendemos que ya hemos sido timados.

Ahogamos nuestro orgullo de la forma más digna posible.

Finalmente el autobús nos deja en Mármaris, nuestro objetivo.

El resto del pasaje sigue como robots al guía, hacía una tienda de alfombras.

Nosotros, en un arranque de cordura, escapamos de la secta de europeos lobotomizados.


Mármaris está escondido entre montañas que dan al mar formando un laberinto azul y verde perfecto. Hay veleros enormes por todos lados.


Comemos en un restaurante turco. Delicias turcas. Es Ramadán y al camarero le saliva la boca al traernos nuestros apetitosos platos.


Paseamos por su zoco lleno de Bobs Esponjas por doquier. A este paso va a desbancar a Mickey Mouse.


Vemos como rezan. ¡Qué religión más incómoda! ¡Todo el día rezando!

Nos fumamos una Pipa de agua de manzana. ¡Qué rico está todo lo malo!


Cansadísimos de tanto esfuerzo, regresamos a Rodas.

El turisteo es taaaaaaaaan agotador.

miércoles, septiembre 24, 2008

Mi gran boda griega


Amigo: Patxi
País: Rodas (Grecia)
Canción: Quiero estar muerta by Baby Horror

No me gustan los musicales. Los aborrezco. Qué le vamos a hacer.

Han hecho mucho daño a la humanidad.

Un ejemplo: Mamma Mia

Este musical ha sido uno de los virus más terroríficos que ha azotado a nuestro planeta.

Tanto es así, que ha puesto de moda casarse en Grecia.

Una noche paseando por Lindos en Rodas, observé alucinado a una comitiva de novios e invitados de aspecto poco griego, desfilando descalzos por las calles de tan noble ciudad.

“Son ingleses”, le dije a Marisa. No entendíamos nada.

No le di importancia. Unos días más tarde, fuimos a cenar a un restaurante que nos encantaba, porque tiene unas vistas estupendas desde la terraza.

Al sentarnos, nos dimos cuenta que se celebraba una boda inglesa.

La novia era una Jenny poligonera de Londres. El novio un hooligan afeitado al cero.

Los invitados eran un despropósito terrorífico.

Algunos iban en chanclas de playa, con camisetas hawaianas y el pelo sucio de la playa.

Vi tatuajes nefastos por doquier y dentaduras que necesitaban urgentemente una reparación.

Las damas de honor eran niñas vestidas de cabareteras, con tacones imposibles y diademas que ni en la boda de Farruquito.

Mi espanto llegó al sumun cuando observé como el menú consistía en pizza y hamburguesa.

Marisa estaba muy incómoda. “Disfruta cariño, le dije…esto va a ser muy divertido”.

Llegó el momento tarta. No recuerdo haber visto una tarta más poco apetitosa, presentada entre corazones brillantes y plateados.

Los novios e invitados nos rodearon, pues la tarta se cortó al lado de nuestra mesa.

El novio nos pidió disculpas. “Please continue. It is very funny”, le dije.

Hice fotos, porque el momento era tan bizarro que tenía que ser inmortalizado.

Luego, de vuelta a casa, vi un cartel en el que una empresa inglesa organizaba, a precios de risa, bodas en Rodas.

Desde aquí reclamo un musical que se desarrolle en Marte.

martes, septiembre 23, 2008

El oeste de Rodas

Amigo: Demetrios
País: Rodas (Grecia)
Canción: Las vampiras de la noche amamos el R’N’R’

El oeste de Rodas es totalmente diferente al resto de la isla.

La costa este es tranquila, sin viento, sin olas.

La costa oeste es salvaje, con viento fuerte y olas tremendas.

Esta zona está casi despoblada. Hay pequeños pueblos que todavía no han despertado al turismo masivo.


El paisaje es montañoso.

Conducir es una aventura. Es fácil encontrarse una cabra en medio de la carretera mirándote con cara curiosidad.

Visito la Pompeya griega, la antigua ciudad de Kamiros. La desaparición de esta inmensa ciudad es un misterio. Algunos dicen que un terremoto la destrozo.



Hay pocos turistas en este lugar tan fascinante.

Se ven perfectamente las termas, los baños públicos donde se negociaba y se cerraban tratos.



Adivino una mansión con patio interior.

Paseo por la calle principal, camino del templo de Atenea que domina la ciudad en la zona alta.

En Kamiros, Minimaki encuentra trozos de vasijas griegas que todavía no están catalogados. Dudo un instante en llevarme uno. Resisto la fuerte tentación. (No puedes llevarte nada de un yacimiento…..me repito como un mantra)

Hay inscripciones en griego antiguo en las paredes de los edificios públicos.



Es fácil imaginar a los antiguos habitantes paseándose por sus calles.



Más al sur, descubrimos un castillo encaramado en una roca. Están preparando una taquilla y tiendas de suvenires que todavía no están abiertas. Entramos gratis. Ventajas de ser turistas advancers.



Desde el castillo las vistas son sorprendentes. La naturaleza sin artificios. Imagino lo dura que debía ser la vida de sus antiguos habitantes.



Desde ese sitio, pienso, como es posible que todavía existan lugares tan aislados

lunes, septiembre 22, 2008

El sur de Rodas. Lindos



Amigo: Masmi
País: Rodas (Grecia)
Canción: Reencarnación by Baby Horror

Me pierdo por el sur de Rodas.

Carreteras vacías. Poblaciones pequeñas. Bosques de pinos. Playas desiertas. Paisanos que venden miel al borde la carretera.

Lindos, una de las ciudades más antiguas de la isla, concentra el escaso turismo de la zona.



Lindos es un pueblo blanco, tendido a los pies de una colina donde se alza una antigua acrópolis. Una versión más rustica de Atenas.



Paseo por sus calles blancas. Me gustan las puertas.






Me baño en una cala diminuta. Fotografío los botes de los pescadores.




Asciendo hasta la acrópolis. Hay ancianas que venden sus encajes en el camino.





Algunos turistas suben en burro, el taxi de Lindos, cerrado al tráfico.

Hemos alquilado una casa a pocos kilómetros de Lindos. No es tan bonita como la del norte. Le falta encanto.





Son días tranquilos.


Me despierto y nado en la piscina antes de desayunar.

Visitamos una fortaleza abandonada.

Vemos como el viento moldea los árboles.





Buscamos alguna playa solitaria.

Comemos en tabernas. Los pulpos nos reciben.





Algunas noches cenamos admirando la Acrópolis iluminado, desde el tejado de un restaurante. Acompañamos el momento de comida típica de la zona.




Otras cenamos en casa. Oímos a las cabras que bajan del monte a pastar en los jardines y a beber en las piscinas.

Noches de Martinis y cigarrillos a escondidas de Minimaki, que duerme.


Noches frescas. El cielo limpio. Sin luna.


viernes, septiembre 19, 2008

El norte de Rodas


Amigo: Azu
País: Rodas (Grecia)
Canción: Beach Blanket by The Chalets

Exploro el norte de la isla de Rodas, donde se concentra la población y el turismo.

Allí está la capital, donde todos los cruceros por el Egeo hacen una parada.

Me quedo espantado con Faliraki, pueblo costero rendido al turismo inglés del que salgo corriendo. Habitado por una especie nueva y desconocida: El turista con pulsera de color (Persona de origen británico, italiano o eslavo con un “Todo incluido” que no se moverá más de 50 metros de su hotel). Esta especie pasiva, será recurrente durante las dos semanas que permaneceré en la isla.


Descubro una cala de rocas preciosa, cerca de las termas de Kalitea. Está atiborrada de bancos de peces.

Me pongo el tubo y las gafas y me lanzo.

Minimaki se viene conmigo. Sus gafas tienen forma de rana. Nadamos cogidos de la mano. La profundidad del fondo no le da miedo. Confía en mí.

Es divertido bucear juntos. Señala los peces y hace ruiditos de júbilo cuando ve los más grandes.

A los pocos metros de la roca la pared desciende en picado hacia el fondo. Siento vértigo. Minimaki señala el fondo. Quiere ir hacía allí. Este niño no siente miedo.

Le digo con un gesto que no.


Visitamos pequeñas iglesias ortodoxas. La isla está plagada de ellas. Son sitios oscuros por dentro y blancos por fuera. Huelen a cera. Están adornados con iconos y mosaicos bizantinos.


Vemos antiguos vestigios de ciudades destruidas, como Filerimos, desde la que se domina un valle increíblemente verde.




Nos perdemos conduciendo. Los pueblos tienen nombre en el plano, pero no están señalizados a la entrada. Por lo que descubrir donde estás se convierte en un enigma. Los rodinos son amables y nos ayudan.

Visitamos así pueblos con nombres tan sugerentes como “Epanokalamos”, “Katokalamos”, “Krematsi”.



Exploramos un valle donde millones de mariposas acuden cada verano a libar la sabia de sus árboles. Es el valle de las mariposas. Hacemos una marcha ascendente. Las piedras y los árboles están tapizados de mariposas negras y naranjas.



Comemos en tabernas azules y blancas. Siempre pescado, ensalada y vino blanco. La dieta perfecta.

miércoles, septiembre 17, 2008

La Casa del Norte de Rodas

Amigo: Patxi
País: Rodas (Grecia)
Canción: Paulscholes by Yukari Fresh

Salgo del aeropuerto de Rodas. Es de noche.

El dueño de la casa que he alquilado, me ha dado unas instrucciones muy extrañas para encontrar el coche (Que también le he alquilado).

“Sal del aeropuerto”. Salgo.

“Tuerce a la izquierda”. Tuerzo.

“Anda un rato”. ¿Un rato? ¿Y eso cuanto es?.....Ando un rato. Llego a una carretera en la que no hay acera. Arrastro la maleta gorda como puedo. Esquivo coches. Marisa detrás va con la maleta pequeña y Minimaki que va dando saltitos. Esquivan coches también.

“Verás una tienda de FIAT”. Sigo andando y no veo nada. Ando otro ratito más y me encuentro. La letra F y la T están rotas, pero bueno.

“Cerca está el coche”. Busco. Es de noche. Veo uno a 200 metros, que puede ser.

“Abre la puerta. La llave está bajo la alfombrilla del conductor”. Efectivamente, en Rodas son confiados.

Los griegos de Rodas conducen bien. No son como los atenienses ni los cretenses.

Llego a la casa que he alquilado, para explorar el norte de la isla.

La puerta de la finca está abierta. Veo un coche. El del dueño.

Ha encendido las velas y me da la bienvenida. Te he comprado comida para que no tengas que bajar al pueblo a comprar. Me dice. Le doy las gracias.

Me encuentro esto.

Estamos alucinados. No puede haber un jardín más perfecto.


Botellas de colores con velas, que encenderemos todas las noches.


Una cama balancín en la que leeré y descansaré.


Una hamaca y tumbonas en las que tomaremos un Martini y fumaremos unos cigarros antes de dormir. Un móvil cerca de la ventana, que junto con los grillos, nos acunará por las noches.


Un estanque con dos peces naranjas.




Un inmenso olivar que exploraremos, Minimaki y yo.



Una barbacoa en la que haremos la cena todas las noches.



Objetos antiguos. Piedras y conchas.



Un rincón de la isla cuidado, lleno de detalles y hecho para ser disfrutado.

martes, septiembre 16, 2008

Rodas

Amigo: Patxi
País: Rodas (Grecia)
Canción: Epirogu

Paseo por Rodas, la capital de piedra.

Fundada por tres antiguas ciudades, en un acuerdo producido tras ser destruidas por un tremendo terremoto. Los cataclismos unen, chicos.

Es una fortaleza amurallada, construida por los caballeros cruzados. Dios y guerra cogidos de la mano. ¡Ejem!


Veo bombas de piedra, residuos de los intentos de invasión. Descansan encerradas en la doble muralla. Algunas se usan para adorno de patios. La guerra convertida en belleza.


Camino por sus calles estrechas y laberínticas. Un viaje al Medievo, en el que se funden la cultura cristiana, la musulmana y la judía. El Toledo griego.

Las casas se conectan y sujetan unas a otras por arcos caprichosos. Las tres culturas tienden puentes.

Me enamoro de una mezquita rosada, cuyo minarete destaca en la zona alta.




Comemos en una taberna. Pedimos “revthosalata” (crema de garbanzos), ensalada griega, "tzatziki” (Crema de yogur), “ntolmades” (rollos de arroz envuelto en parra), “keftedes" (albóndigas de carne), pimientos, calabacines y berenjena frita. Gyros y Souvlakia. Vino blanco de taberna y cerveza Alfa.



Entramos en éxtasis gastronómico cultureta. El Ouzo ayuda a alcanzar el clímax. (Parte dedicada a
Lena)

Bajamos la comida, paseando por el puerto, donde hace más de 2000 años se levantó el Coloso. Ahora hay un ciervo y un gamo (Que ha desaparecido temporalmente. Supongo que agrietado por el último terremoto)



Hay molinos de viento que me entusiasman. Los gigantescos y horribles cruceros les hacen parecer pequeños e indefensos.



Descubro un árbol que me mira sonriente.



Aplaudo las fachadas coloreadas de los rodenos.



Intento comprar una lámpara de vidrio soplado. El precio me hace rechazar esa idea. Compro un sol para la nevera. Rodas es la ciudad de Helios, el Dios del Sol.



Minimaki está como loco con el mundo de caballeros y cruzados que se respira en todas las esquinas. Es necesario comprarle un caballero montado en caballo para apaciguar sus ansias bélicas.

El hechizo se rompe al contemplar los terribles suvenires que se venden. Puro kitsch. Me pregunto qué hace Bob Esponja en Rodas. Y que hace ligando con las gitanillas griegas.

sábado, septiembre 13, 2008

Reflexiones sobre una venus Marina by Lawrence Durrell



Amigo: Patxi
País: Rodas (Grecia)
Canción: Poolside star by Aprils

1945 Rodas:

Lawrence Durrell presencia un hallazgo que le marca para el resto de su vida.

Está en el puerto, donde se alzaba el Coloso.

Alguien ha encontrado una caja de madera en el fondo del puerto. Una caja muy pesada.

La expectación es máxima.

La abren. Dentro hay una figura de tamaño medio.

Lawrence Durrell queda hipnotizado por la belleza de una estatua de mármol blanquísima. Una mujer arrodillada se revuelve el cabello. Un tipo de estatua que la burguesía griega utilizaba para adornar los jardines de sus mansiones.

El mar ha suavizado las facciones. Los ojos parecen cerrados. El paso del tiempo embellece.

Este hecho queda registrado en su libro de viajes “Reflexiones sobre una Venus marina”. Durrell siente, por un momento, una extraña conexión con la Grecia antigua que tanto ama.

2008 Rodas:

Estoy en el museo arqueológico, un antiguo hospital de caballeros cruzados.

Estoy delante de la Venus que Durrell vió extraer del mar. La han bautizado como “La Venus de Rodas”.

Percibo la emoción que él sintió cuando fue descubierta. Admiro los parpados suavizados por la acción del mar.

Siento una extraña conexión con lo que Lawrence vivió aquel día hace 60 años.

Entiendo porqué se enamoró de ella.

jueves, septiembre 11, 2008

El Egeo

Amigo: Patxi
País: Atenas (Grecia)
Canción: Bang bang by Mareva Galanter

Quedan pocos minutos para aterrizar.

Estoy nervioso. Marisa también. El avión que se estrelló en Madrid, el mismo día que volamos a Roma, ha dejado un residuo venenoso.

Ha sido un día de aeropuertos. Roma-Atenas y Atenas-Rodas.

Intento distraerme. Miro por la ventanilla. Veo Kos, una isla muy cercana a Rodas.

Estudio un mapa del mar Egeo. Descubro algo evidente.

Las islas conforman una línea clarísima. Son el borde de un gigantesco cráter, cuya caldera es el mar. Creta. Rodas. Lesbos.

Un gigantesco volcán diezmó la isla de Santorini hace siglos. Evidente conexión con la Atlántida (Teoría de cosecha propia).

La cultura Minoica cretense fue destruida por un Tsunami (Teoría también de mi cosecha).

El Coloso de Rodas fue asolado por un terremoto.

El Egeo es un polvorín, que cuando ruge, se lleva por delante siglos de historia.

Es curioso que esta zona tan peligrosa, sea la cuna donde se gestó occidente. Supongo que al hombre le gustan las provocaciones y los desafíos.

Recuerdo entonces, que hace solo un mes un terremoto ha sacudido a Rodas. Algo suave que no ha provocado daños. Solo un recordatorio.

Entro en un bucle de pánico.

Miro a Minimaki que está ansioso, pensando en la playa. Ajeno a mi catastrofista y pueril crisis mental. Soy bobo. Pienso.

Se enciende la luz de “abróchense los cinturones”. Me relajo.

miércoles, septiembre 10, 2008

Roma


Amigo: Azu
País: Roma (Italia)
Canción: Roma by Pizzicato Five


Cuando se idealiza una ciudad, se crean expectativas que a veces producen decepción. Eso me ocurrió en Florencia.

Para enfrentarme a Roma decidí no leer nada. Ir virgen y descubrirla sobre la marcha.

Fue un acierto.

Me encontré una ciudad pequeña, casi como un pueblo importante. Sin grandes avenidas, sin edificios altos. Con fachadas de color siena y albero. Elegante, retorcida, decadente y cómoda.

Roma está llena de adoquines antiguos para ser pisados. Debe ser observada, con cuidado y sin prisas. Giras la cabeza y te encuentras, de improviso, una columnata en ruinas encastrada entre edificios que la han respetado. Los dedos se van solos a la cámara de fotos. Casi sin darte cuenta.

El Tiber, un río mediano que cruza la ciudad, plagado de puentes, hace que Roma sea una ciudad redonda. Me gustan las ciudades con ríos vivos, con plantas que crezcan en las orillas, sin exceso de cemento.


A medida que vas perdiéndote por sus callejuelas te encuentras todos los iconos que la han convertido en una de las cuatro capitales de Europa.


De este modo me topé con la boca de la verdad devorando manos japonesas, la fontana de Trevi que parece emerger del edificio que la sujeta, con las escalinatas de la plaza de España (que te obliga a buscar la peluquería de Vacaciones en Roma) y con las estrechas calles que la rodean llenas de tratorias perfectas para una cena solitaria.


Los romanos son amables y quieren quedar bien con los visitantes.

Me gustó:

- Cenar en un restaurante lleno de botellas de vino colgando del techo.



- Beber agua de las fuentes romanas, que viene directamente de manantial.
- La embajada de Egipto.



- El haz de luz que entra por el no techo del panteón.



- Las rejas de la iglesia que alberga al Moisés de Miguel Angel.



No me gustó:
- Que unos turistas chinos estuviesen recogiendo las monedas de la fontana de Trevi.
- Que los libros de viejo costasen 60 euros.
- Los dorados y oropeles de San Pedro.
- Las postales recuerdo del Papa Ratzinger. Dan miedo.



martes, septiembre 09, 2008

A St Tropez by Clementine


Amigo: Azu
País: Italia (Roma)
Canción: A St Tropez


Para comprender porque Roma me pareció tan fascinante, debo explicar donde me alojé.

El Hotel escogido no podía ser más perfecto.

Se llama Orange y está al lado del Vaticano.

Es un hotel boutique, pequeño, escondido y lleno de detalles.


Hay tres plantas y cada una tiene un tipo de habitación: Mandarina, Naranja y Limón.

Nosotros estábamos en la tipo naranja.

Los que me leéis desde hace tiempo, sabéis que el naranja es mi color fetiche, por lo que no es difícil imaginar cómo me sentía al despertarme en un lugar así.


O desayunar aquí, desde cuya terraza se veía la cupula de San Pedro.


Lavarme los dientes en un espejo tan espacial como este.




O decidir donde comenzaría la ruta del día en este salón extraído de una escena de cualquier película de James Bond.



Había lugares tan extraños como este salón capsula con lavabo incluido.



O esta vespa naranja rodeada de sillones retro.



Mañana prometo hablar de la ciudad. Permitidme esta licencia de hoy. Si no pongo las fotos reviento.

lunes, septiembre 08, 2008

Quiero ser normal by Mate


Amigo: Azu
País: Italia (Roma)
Canción: Quiero ser normal

He vuelto.

Han sido unos días estupendos, excitantes….

Se dejan de hacer cosas rutinarias. Te dejas llevar. No controlas lo que va a ocurrir. Todo es nuevo.

Es entonces, cuando se produce la dilatación del tiempo. Lo que ha ocurrido por la mañana……. parece muy distante………cuando se recuerda por la tarde.

Me gusta esa sensación.

Es una inyección explosiva que mi cerebro agradece y reclama.

Es la base del buen viajero….experimentar.

Roma ha sido un descubrimiento sorprendente y se merece un post exclusivo.

Rodas ha sido la confirmación de lo que ya sabía. La conexión tan especial que Marisa y yo tenemos con Grecia, un país fascinante. Nos gusta su cultura, su música, la comida, la gente y sus impactantes paisajes.

Rodas se merece varios posts.

Estoy renovado. Feliz.

Esta mañana………… era mi primer día de trabajo y no me importaba. Mi jefe lo ha notado. Vienes con mucha energía. Me ha dicho.

Mañana Roma.