País: Rusia
Canción: Wingspan
La semana que viene tengo visita de unos clientes rusos. ¡Biennnnnnnnnnn!!! (ironic mode on)
Rusos y problemas suelen ir siempre en la misma frase. Este axioma lo he deducido tras años de experiencia y de situaciones kafkianas.
La cosa promete y empieza fuerte.
Primero: Llegan el sábado. Es estupendo que intenten fastidiarme las fiestas del puente de Mayo. Les he dicho que se busquen la vida el sábado y el domingo. Faltaría más. Mientras ellos intentan recuperar las maletas en la Terminal 4, yo estaré correteando por el campo cual Heidi, cogiendo avellanas y olisqueando flores.
Segundo: Me han pedido entradas para los toros el domingo. ¡Pardiez! odio los toros.
Tengo un contacto introducido en el mundo taurino, que me ha conseguido unas en reventa. Y cuesta un “güevo” por cierto.
Pensé malignamente, en asientos en la zona de sol, y dejar que se cociesen hasta acabar con la cara más roja que una langosta.
Pero, como soy buen chico, al final compré entradas de sombra. Se que me arrepentiré.
Tercero: Una rusa me ha encargado que le consiga una medicina que no encuentra en Moscú. Quiere que se la compre en una farmacia. No se si carcajearme o pedir hora para el terapeuta.
Lo siguiente no se que será.
Me he convertido en un animador de hotel, recadero y suministrador de drogas.
Me pregunto para que habré estudiado una carrera.

Wingspan de Cymbals
















































