
Amigo: Teresa
País: Rusia
Canción: Si lo sabe Dios que se entere el mundo
Mi jefe tiene un perro que se llama Filemón.
Cada cierto tiempo se traga un calcetín de licra. No admite los de algodón. Es muy selectivo.
Esto produce muchos problemas:
- Los calcetines se quedan desparejados.
- El perro acaba por vomitarlo. Otras veces lo echa por el otro extremo del tubo digestivo. Esto suele ocurrir cuando tienen visitas. Imaginad una cena de Navidad con semejante performance.
- Que yo sepa, Filemón ha tenido que ser ingresado de urgencias al menos en una ocasión para que el veterinario le extrajese el calcetín. 500 euros la broma. Ponerse un guante de látex y explorar a un perro es desagradable y eso hay que pagarlo.
Cualquiera se daría cuenta que Filemón está llamando la atención. Lo malo es que sus dueños no le escuchan.
Querido jefe, estas son mis recomendaciones:
- Terapia de grupo para salvar la relación. Esta opción es muy cara. Si los psicólogos para humanos son caros, los caninos ni te cuento. Mara Jade, deberías replantearte tu carrera.
- Cambiar de calcetines. Yo creo que los blancos con raya roja y azul no se los tragaría ni de coña. El problema es que mi jefe es un poco pijo y no le visualizo con esos calcetines.
- Darle un montón de calcetines a la vez para que se harte y les coja asco. Algo así como lo que me pasó con los twixt.























